Portada de Bitácoras.com el 14-08-2010
A Felipe.
La presente esencia de viaje comienza sobre las 06:15 de la mañana de un día cualquiera del año 1986. En una casa en algún punto de la carretera LP-101, un palo de escobillón con una concha (Los Enanos de 1985 estaban dedicados a los peregrinos, llevando el gorro y la vieira típica de los que hacen el Camino de Santiago) dejaba de aporrear el suelo para dar paso a los saltos acompasados de un niño que, desde que aprendió a caminar, no sabía más que saltar cuando La Polca sonaba en el televisor. Al igual que él lo hacía día tras día, en el reproductor VHS, tenía preparada una cinta para que no tuviera que rebobinar entre un pase y otro, hasta sumar tres.
Afortunadamente, hoy ese niño disfruta con la ilusión que percibe en las caras de los niños, la felicidad del adulto, el asombro de quien nunca lo había visto antes, y el regocijo que quien piensa que ésa, será la última vez. Da comienzo una esencia de viaje “mágica” pero no tanto como lo es la noche de Los Enanos.
Esa “ilusión” queda patente en las gentes los días posteriores, cuando se hace inevitable el escuchar un tarareo o silbo de La Polca, niños que los imitan o grupos de personas aglutinados en frente de algún televisor que los estudios fotográficos de Santa Cruz de La Palma han designado para mostrar la grabación que hoy ya venden en DVD.
Sin embargo el futuro está en la tecnología 3D, y esta Bajada del 2010, una productora capturó la alegre danza de los irreverentes enanos de sombrero napoleónico. Lo hacía con dos cámaras de alta resolución separadas a muy poca distancia, para luego, tras muchas horas de post-procesado (nueve por cada frame) conseguir el efecto realista de dar volumen a una imagen plana.
Lástima que desde hace ya unos lustros, los Enanos no tengan lugar en la emblemática Plaza de Sto. Domingo, hogar y escenario de la transformación durante muchas ediciones, y que, al menos, lo sigue siendo en la mente de muchos palmeros; pero a veces la tecnología no se encuentra al servicio de las ocasiones más memorables (y si no que le pregunten a James Cameron y los doce años que tardó en rodar Avatar).
La Caseta hace “magia” cual prestidigitador, pues convierte que juglares, navegantes, caballeros… (y así hasta dieciocho motivos más en los últimos ciento cinco años –fecha de la restructuración del acto, cuyas primeras noticias datan de 1833-) en burlescos e irreverentes enanos de una manera misteriosa, y como dice Luis Piedrahita: “eso es inexplicable, y por lo tanto, no se explica”.
Y la hace durante toda la noche, hasta primeras horas de la mañana (como resalta José Rodríguez Escudero: “la última interpretación de la polka coincidía con las siete de la mañana, hora en la que tradicionalmente se iza la Bandera de María en el Castillo de la Virgen” aunque las últimas ediciones ha dejado de ser así), tras salir del Recinto Central de La Bajada para gozo y disfrute de palmeros y turistas que horas atrás se encontraban haciendo guardia de un puesto para presenciar la picaresca de los danzarines en primera persona, recibiendo “pataditas” y “desafíos”.
La Bajada terminó, y hasta dentro de cinco años no retorna la Virgen de Las Nieves al casco de la ciudad, por lo que los 30 afortunados que hagan las veces del motivo elegido no sufrirán la transformación que D. Luis Cobiella Cuevas llegó a enunciar como “Teoría de la Enanidad” (aquellas atípicas ocasiones, como la del 500 Aniversario Fundacional de Santa Cruz de La Palma, no tienen cabida en el próximo lustro).


Hasta ese entonces, y esperando que la ilusión del niño con que comenzaba esta esencia de viaje, se vea cumplida, les recomiendo visitar los cuatro artículos dedicados a la historia de esta fiesta en La Arqueta, así como que recorran la Galería de Enanos 2010 de mi FlickR o los videos que he grabado y que están disponibles en el Canal de Youtube.

Archivado en: Fiestas y Tradiciones Etiquetado: | Bajada de la Virgen, Danza de Enanos, Enanos, Fiestas Lustrales, Polca, Santa Cruz de La Palma, Virgen de las Nieves





Yo también vibro con la polka y la danza de los enanos. En mis 37 años de vida, sólo me he perdido una edición, en 1995 por motivos de estudios. Este año, aunque no fui a la Bajada, porque no vivo en la isla, los disfruté por casualidad el día 24 más cerca que nunca y por motivos de salud sentada en una silla de ruedas. Para mí espectaculares, revoltosos como niños ruines…
Yo también recuerdo con un especial cariño el año en que como peregrinos de las cumbres recorrian los caminos de la ínsula palmera..
Me queda una pena no haber podido estar ahi!!! si Dios quiere, estare en el 2015 juraito!!!